Cómo armar un plato equilibrado: porciones y combinaciones ideales
Hay una escena que se repite en muchas casas (incluida la mía): sirves la comida, ves el plato y piensas “se ve bien”. Luego, dos horas después, tienes sueño, antojo de algo dulce o vuelves a sentir hambre. Ahí es cuando te cae el veinte: lo que falló no fue el sabor, fue el equilibrio….